El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó hoy su rechazo a la condena a 25 años de prisión al opositor ruso Vladímir Kara-Murzá, que calificó de “nuevo golpe al estado de derecho y al espacio cívico” en Rusia.
“Nadie debe ser privado de libertad por ejercer sus derechos humanos, por lo que pido a las autoridades rusas que lo pongan en libertad sin demora”, afirmó Türk en un comunicado.
Además, el jefe de derechos humanos de la ONU pidió a Rusia que trate con “humanidad y respeto” a Kara-Murzá mientras siga detenido.
El opositor de 41 años se encuentra en prisión preventiva desde hace un año, acusado de traición y otros dos cargos penales, que han sido confirmados hoy por un tribunal ruso.
El tribunal también le impuso a Kara-Murzá una multa de 400.000 rublos (cerca de 5.000 dólares) y le prohíbe ejercer el periodismo en los próximos siete años.
En su comunicado, el alto comisionado considera que los cargos por los que ha sido condenado el opositor “parecen estar relacionados con el legítimo ejercicio de los derechos a la libertad de opinión, de expresión y de asociación”.
“Esto incluye sus críticas públicas al ataque armado de Rusia a Ucrania”, especificó Türk.
Kara-Murzá recibió en octubre del año pasado el Premio Václav Havel de Derechos Humanos que otorga el Consejo de Europa.
EFE